LA COCINA DE LA CRINCH

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martes, 3 de junio de 2008

PAN INTEGRAL CON CERVEZA Y SÉSAMO

PAN INTEGRAL CON CERVEZA Y SÉSAMO

Pues tocaba hacer éste pan con cerveza que hacía tiempo que tenía ganas de probar, se me abrieron las ganas cuando vi ese pan calentito en la nieve a Nieves (valga la redundancia) en su blog, la receta no es la misma, aunque tenía una pinta deliciosa.

Su sabor es muy rico y para nada sabe a cerveza, iba a hacerlo blanco pero finalmente le añadí el salvado para darle más fibra, en fin, que me gusta así.

Hace un par de días fui a comprar mis harinas y levadura que ya escaseaban en casa, que ilusión, harina de esto, de lo otro… no sé, pero creo que alguna fuerza intentaba evitar que yo panificara… hace varias semanas que no traen levadura seca de panadería al Carrefour, el hueco esta vacío aunque aun pone levadura de panadería, y en su lugar ponen alguna química a ver si cuela, ….

Fui al hipermercado Alcampo de otra población cercana y tampoco, OOoohhh, que fastidio!! Bueno aun no estaba todo perdido… me quedaba la levadura fresca del Mercadona. Problema solucionado aunque no conforme del todo, me gusta más la liofilizada.

Voy al Lidl a por mis premezclas de harinas, y no hay!!!!!! Eh?? Según la chica, era un producto en oferta deberé esperar a la próxima promoción!!! Pero si llevaba varios meses el producto allí! Pensaba que ya era definitivo!! Si lo sé me hubiera llevao unos cuantos paquetitos…


pues nada, aun quedaba otra premezcla de otra marca en el mismo hipermercado así que me conformaría con ese, aunque estos llevan la levadura incorporada a diferencia de los otros que traían el sobrecito aparte… no era de mi gusto del todo, pero era mejor que nada… por cierto, será también una promoción??... oh!


Aun me queda el Aldi y el Plus y el Día…(creo que ya no más no?) por visitar a la búsqueda de harinas y demás antes de embarcarme de lleno en la herboristería.

No entiendo porque no tenemos más variedad en harinas en España, damos por hecho que el pan blanco que compramos es el único que podemos consumir (que también me gusta!!) …

Y encima tan sólo hay una marca que comercializa harina de fuerza…

que no encontraremos mas que en dos supermercados, carrefour y hipercor, que hasta hace unos meses su precio en carrefour era excesivo, incluso comparándolo con hipercor, unos 60 céntimos más por paquete (que ni siquiera trae un kilo sino 850 gramos), valía 1.80 €, luego bajó a 1.50 € y ahora está por 1.27 €, será lo único que ha bajado en el último año, porque muchos alimentos han subido bastante, será porque su precio no es el adecuado y aun bajándolo no dudo que nadie pierde.

En fin, los intermediarios son lo que tienen que ganan mucho más que los que lo producen, ahora también problemas con la leche, les bajan el precio a los ganaderos y lo mantienen en los comercios, que cara, no hay derecho, o todos a ninguno, no? Y no me refiero solamente al consumidor.

A todo esto os presento mi pan que me he desahogado sin pensar:

Ingredientes:

375 gramos de harina de fuerza

180 gramos de harina de semillas del lidl (se puede sustituir por harina de fuerza o harina de repostería)

25 gramos de levadura fresca o 1 sobre de levadura seca de panadería.

250 gramos de cerveza (1 botellín)

50 gramos de agua

110 gramos de masa madre líquida de Eric Káiser

1 cucharadita de miel

1 cucharadita de sal

1 cucharadita de lecitina de soja

2 cucharadas de aceite de oliva

30 gramos de salvado de trigo integral

2 y media cucharadas de sésamo.

Preparación:

Mezclamos la cerveza y agua templada

(1 minuto en el microondas) con la miel, la lecitina de soja y el aceite de oliva.

Le añadimos la levadura fresca desmenuzada y dejamos reposar 5 minutos. Añadimos la masa madre.
Mezclamos la harina de fuerza, la harina de semillas, el salvado de trigo, el sésamo y la sal.
Hacemos un hueco en la harina y añadimos poco a poco los líquidos y mezclamos bien.

Pasamos a una superficie enharinada y amasamos durante 10 minutos. Luego hacemos una bola y la ponemos en un bol con harina y tapamos con film transparente y un paño limpio y dejamos reposar hasta que doble su volumen

Luego sacamos del bol y volvemos a amasar y le damos forma al pan, lo colocamos en una bandeja de horno con papel parafinado

y tapamos nuevamente dejamos que doble su tamaño.

Cuando esté listo pintamos con agua y añadimos unas semillas de sésamo por encima, metemos en el horno precalentado, durante 40 minutos a 180 º C. (A mi se me quemó un poco por ponerlo algunos grados de temperatura más)

En panificadora:

Ponemos primero los líquidos templados (cerveza, agua, miel, lecitina de soja, aceite de oliva, masa madre, levadura fresca) y luego los sólidos (harina de fuerza, harina de semillas, salvado de trigo, sésamo, sal, si ponemos la levadura seca en vez de fresca, añadirla ahora, pero cuidando que no entre en contacto con la sal, mejor meterla a medio camino entre la harina).

Programa pan blanco, tostado medio, tamaño grande.

Aqui con miel para el desayuno


PIZZA DE ATÚN Y BACON

PIZZA DE ATUN Y BACON

PIZZA DE ATÚN Y BACON

Ingredientes MASA:

300 ml leche

25 gramos de levadura fresca de panadería

1 cucharadita de azúcar

2 cucharadas aceite

1 cucharadita de sal

250 gramos de harina integral

250 gramos de harina de fuerza

Preparación:

Mezclar la leche tibia con el azúcar y la levadura fresca desmenuzada, dejarla reposar 5 minutos. Añadimos el aceite de oliva.

Mezclamos las harinas y la sal y hacemos un hueco y añadimos el líquido. Amasamos. Reposamos tapado15 minutos hecho una bola.


Estiramos la masa


y la ponemos en una bandeja de horno engrasada

Y le añadimos los Ingredientes del RELLENO:

Tomate frito (yo he puesto un sofrito casero)

queso rallado (yo no tenía y puse queso en lonchas), cebolla picada, pimiento verde picado, atún,

bacon y pimientos del piquillo o pimientos rojos asados.

Al horno precalentado, durante 25 minutos a 200 º C calor arriba y abajo.




Con un trocito de masa que me sobró hice unos panecillos, que dejé levando mientras la pizza se hacía, y luego metí en el horno caliente unos 15 minutos y listos, unos panecillos muy ricos.


Estos son los panecillos antes de levar

Y estos son despues de levar

Así despues al sacarlos del horno.

Y aquí listos para desaparacer... por cierto al día siguiente (para mí, hoy), estaban blanditos, bueníiisimos.

PAN DE AVENA Y SALVADO DE TRIGO INTEGRAL

PAN DE AVENA Y SALVADO DE TRIGO INTEGRAL

Bueno, éste es el pan semana santero que hice, aunque en verdad tuve varios fracasos, y no por los ingredientes, ya que este pan salió muy bueno…

Todo empezó un miércoles santo por la tarde, cuando el día era lluviosillo y feo, se me ocurrió hacer un pan integral y me apetecía mucho ponerme a ello, en fin, me puse si, y finalmente por falta de tiempo a esperar los levados se me ocurrió que para tenerlo para la cena podría meterlo en una cazuela de cristal que acababa de comprar, para hacer lo del método pirex que tanto se ve por los blogs y ahorrarme los levados, menuda pinta tenía mi pan, lo metí y aquello iba viento en popa hasta que crash! La tapa de cristal se partió, y claro, cristalitos para el pan, con todo el dolor de mi corazón, tuve que tirarlo, aun desprendía su olor y su textura estaba siendo estupenda, preveía ser un pan genial, pero que fastidio!, cuando la compré ponía que era apta para horno y que aguantaría 250 grados de temperatura o más… pero tal vez no la tapa??? En fin, pan frustrado, yo frustrada.

El jueves santo me dispuse a repetir el mismo pan, y lo hice, me levanté tempranito y me puse a ello para que al mediodía pudiéramos comer un calentito y rico pan integral…, levó y le di forma, lo puse en la bandeja de horno y lo dejé que levara nuevamente, y bueno, como la temperatura no era muy cálida pensé que tardaría, así que me fui a ver las procesiones matinales que con un tiempo muy revuelto salieron sin problemas , y luego me tomé una tapilla en un bar junto con mi maridito, y cuando llegué era lo que me temía, mi pan hermoso se había convertido en la MASAAAAA!! Era más grande de lo que debería, y su forma ya no era tan redondita, pero bueno, calenté el horno, lo metí en él y en menos tiempo de lo que esperaba ya estaba listo, unos 30 minutos, seguía siendo la MASA pero ya estaba crujiente y doradita, finalmente la aventura panera dio un resultado excelente, y pudimos saborear mi pan… me quedé sin harina sin levadura, pero la satisfacción que produce lo que uno hace no se paga con dinero!

Aquí os presento mi pan:


Ingredientes:

300 gramos de harina de fuerza

100 gramos de harina de centeno

100 gramos de harina de semillas del Lidl (si no tenéis, echadle ésta cantidad en harina de fuerza)

50 gramos de avena

50 gramos de salvado de trigo integral

300 gramos de agua tibia

150 gramos de masa madre líquida de Eric Kayser (si no tenéis, añadir más agua, unos 50 gramos más)

1 cucharadita de sal

1 cucharadita de miel

1 cucharadita de lecitina de soja

1 sobre de levadura de panadería o 25 gramos de levadura fresca

2 cucharadas de aceite de oliva

semillas de sésamo para espolvorear por encima

Preparación:

En un bol mezclamos las harinas, el salvado, la avena y la levadura seca.

En otro bol, mezclamos el agua tibia, la miel, la lecitina de soja, el aceite de oliva.

Amasé en la panificadora, aquí os pongo la foto en la que se aprecian a la izquierda el salvado integral y a la derecha la avena.

Hacemos un hueco en el centro de la harina y añadimos el líquido poco a poco y mezclamos. Añadimos la sal y la masa madre y mezclamos.

Pasamos a una superficie enharinada y amasamos 10 minutos.

Lo ponemos en un bol y lo tapamos y dejamos reposar para que doble su volumen. Una hora y media aproximadamente.

Lo amasamos otra vez y le sacamos el aire y le damos forma al pan. Yo hice un solo pan redondo. Lo colocamos en la bandeja de horno con papel para horno y lo tapamos nuevamente para que vuelva a doblar su volumen, le hacemos unos cortes , pintamos con leche y espolvoreamos unas semillas de sésamo y lo metemos en el horno ya precalentado, unos 40 minutos a 180 grados. Si son panecillos o barras dejarlos la mitad de tiempo.






Panificadora:

Primero los líquidos tibios (agua tibia, miel, lecitina de soja, aceite de oliva y masa madre) y luego los sólidos (harinas, sal, salvado, avena, levadura seca)

Programa pan blanco, tostado medio, tamaño grande.

CHAPATA

MI AVENTURA CON LA CHAPATA

Éste pan rústico de origen italiano se caracteriza principalmente por su corteza gruesa y su miga algo oscura y con muchos agujeritos.

Debo decir que llegué a pensar que éste pan no me saldría tal y como yo deseaba o simplemente que no habría forma (y nunca mejor dicho) de darle forma… en fin, es una masa muuuuy blandita y hace que sea muy difícil trabajarla, pero ha quedado muy muy rico éste pan y desde luego su sabor y textura eran las deseadas, aunque en aspecto igual no el mejor.

Empecé con la aventura de la chapata, a las 12.30h del mediodía, del domingo electoral y terminé sobre las 17h - 17.30h, claro que no estuve mirando el pan todo el tiempo jaja. Fueron dos hornadas, salieron con éstas medidas, 5 barritas, aunque finas, si alguien quiere hacer menos y mas grandes pues mejor. Saldrán 2 chapatas grandecillas.

Aquí os describo detalladamente todo lo que hice por si alguien se embarca también en la misma aventura, que merece la pena. Finalmente acabé yo llena de harina por todos lados y la cocina llena de harina también,… pero y la maravilla de probar ésta delicia después del esfuerzo?? Una recompensa agradable.

Ingredientes:

250 gramos de harina de fuerza

250 gramos de harina floja

50 gramos de harina de centeno

400 gramos de agua tibia

10 gramos de sal

1 cucharadita de azúcar moreno

1 sobre de levadura de panadería

Preparación:

Primero añadí los ingredientes en la panificadora en su orden correcto, primero líquidos y luego sólidos, con cuidado de no poner cerca la levadura de la sal porque la sal mata la levadura. Así que eché primero el agua tibia, luego la harina de fuerza, un poco de harina floja, la levadura para que se quede entre la harina, el resto de la harina floja, la harina de centeno, la sal, y una cucharadita de azúcar moreno.


Utilicé el programa amasado y levado (programa masa o pasta, dependerá de cada panificadora). Cuya duración fue 20 minutos de amasado y 70 minutos de levado (en lo que en mi panificadora serían 3 levados (levado1 20 minutos, levado2 10 minutos, levado3 40 minutos, pero seguidos uno de otro, sin ningún amasado más), éste proceso de la panificadora no era necesario para la receta, pero como yo buscaba que el pan cogiera suficiente aire pues decidí dejar todo el programa.

Para quien lo haga sin máquina, hay que mezclar los ingredientes al revés, es decir, primero sólidos, y luego hacemos un agujero en medio y añadimos el líquido, es muy probable que quien lo haga así decida añadir más harina porque se hace muy difícil trabajarla dado que la masa contiene mucha agua y es demasiado blandita, necesita un amasado largo (unos 20 minutos), podríamos suprimir ésta fase de levado que yo hice con la máquina, que no era estrictamente necesario, dado el hecho de que finalmente hice tres levados y con dos era suficiente.

Seguimos, cuando terminó el programa había levado bastante, no amasé, para no desgasificar, (aunque bajó un montón con tan sólo moverla, deduzco que perdió mucho aire) y volqué la masa en un molde alargado con bastante harina para que no se pegara ni en la base ni en las paredes.

Por encima también le eché harina. Dejé que levara durante otros 70 minutos aproximadamente y dobló su volumen.

Y volqué la masa (literalmente) a una superficie enharinada,

tampoco amasé, ahora sí conseguí que se retuviera todo el aire, sólo corté con un cortapastas, trozos largos para las barras alargadas, colocándolas como pude porque la masa era muy blanda ( me ayudé con un par de espátulas para pasarlas de la encimera a la bandeja, así que podéis imaginar cual blandita era, sólo amasé una que se me rompía y decidí ver la diferencia con el resto de las chapatas una vez cocida, desde luego se hizo mil veces mas manejable aunque la barrita quedó reducida y algo más gordita, vamos, un panecillo), en una bandeja de horno con papel de hornear en la base,

lo dejé levar nuevamente ahora 30 minutos

y después lo metí al horno precalentado, lo tuve 25 minutos a 200 ºC, sin vapor. Si queréis hacerlas más grandes, (por ejemplo 2 chapatas grandes) tendréis que dejarlas más tiempo en el horno, unos 40 minutos mas o menos.

El resultado fue el deseado, el mismo que cuando compro la chapata, corteza muy crujiente, miga llena de agujeritos (alveolada), sabor rústico… mi error, es que quedaron algo finas me hubiera gustado que me quedaran algo más gruesas de tamaño, y más doradas, tal vez por el exceso de harina, que le puse encima, pero la masa era muy pegajosa, y si no le ponía harina se hubieran pegado por todos lados, pero me hice un bocadillo de jamón con aceite de oliva que quita el “sentío”.




Ésta es la chapata que sí amasé, más manejable sí, y su sabor igual de rico, pero su textura quedó mucho más apelmazada.